Una pista de atletismo, un dorsal con el número 47 y 21 kilómetros de asfalto madrileño. Así terminó la mañana del domingo 18 de octubre para Antonio Blanco Frutos, que completó la XXVIII Media Maratón de Fuenlabrada con un tiempo neto de 1:45:46 y una nueva aportación para Kilómetros por Sonrisas.
La prueba, celebrada junto a la XV Carrera de 10 Kilómetros, tenía este año una particularidad que merece destacarse. La recaudación de las inscripciones estaba destinada íntegramente a proyectos que faciliten el acceso al deporte a personas con diversidad funcional del municipio. Una finalidad que añadía un componente social a una jornada en la que los corredores se enfrentaron a sus propios objetivos deportivos.
Y entre ellos estaba Antonio, que logró completar el recorrido con un ritmo medio de 5:01 minutos por kilómetro y que ocupó el puesto 221 de la clasificación general.
Del campus universitario a las calles de Fuenlabrada
El movimiento comenzó a primera hora en las inmediaciones del Estadio Raúl González Blanco, situado en el campus de Fuenlabrada de la Universidad Rey Juan Carlos.
A las 10:00 de la mañana, los participantes de la media maratón y de los 10 kilómetros tomaron la salida para recorrer un circuito urbano homologado por la Real Federación Española de Atletismo.
En el caso de la distancia larga, el trazado estaba dividido en dos vueltas que atravesaban diferentes zonas de Fuenlabrada. Entre ellas, el entorno del Hospital Universitario, el paseo de la Salud, la avenida Nuevo Versalles y el barrio de Loranca.
El recorrido exigía gestionar las fuerzas durante 21,097 kilómetros, con un tiempo máximo de dos horas y quince minutos establecido por la organización para completar la prueba.
Antonio, con el dorsal 47, consiguió hacerlo con un registro oficial de 1:46:04, que se convirtió en 1:45:46 de tiempo neto una vez descontados los segundos transcurridos desde la salida hasta su paso por la línea inicial.
Su carrera concluyó en un lugar poco habitual para quienes acostumbran a participar en pruebas populares: la propia pista de atletismo del Estadio Raúl González Blanco.
Después de dos vueltas por las calles de Fuenlabrada, los metros finales regresaban al escenario donde había comenzado toda la actividad deportiva de la mañana.
Una media maratón con las puertas abiertas a todos
Más allá de los tiempos y las clasificaciones, la edición de este año puso el foco en una cuestión importante: facilitar que las personas con diversidad funcional puedan acceder a la práctica deportiva.
La organización, a cargo del Patronato Municipal de Deportes de Fuenlabrada y la Universidad Rey Juan Carlos, con la dirección técnica de la Federación de Atletismo de Madrid, destinó la recaudación de las inscripciones a proyectos relacionados con este objetivo.
La jornada también reservó un espacio para los más pequeños. A partir de las 10:10 horas se celebraron carreras infantiles gratuitas, con distancias de 100, 200 y 300 metros según la edad de los participantes.
De esta forma, el programa reunió desde corredores experimentados hasta niños y niñas que empezaban a descubrir el atletismo.

Las pruebas de media maratón y 10 kilómetros compartían un límite de 900 plazas, mientras que los participantes disponían de servicios de asistencia médica, fisioterapia y avituallamiento para afrontar la competición.
Todo ello, en una cita con una trayectoria consolidada dentro del calendario deportivo de Fuenlabrada, que alcanzó su 28.ª edición en la distancia de media maratón.
Una misma carrera, dos maneras de contribuir
La participación de Antonio también permite unir dos proyectos que encuentran en el deporte una herramienta para ayudar a los demás.
Por un lado, la propia Media Maratón de Fuenlabrada destinó sus fondos a favorecer el acceso a la actividad física de personas con diversidad funcional.
Por otro, Antonio recorrió esos 21,097 kilómetros para Kilómetros por Sonrisas, la iniciativa promovida por Red EuroTaller junto a la Fundación Theodora para dar visibilidad y apoyar la labor de los Doctores Sonrisa con niños hospitalizados y sus familias.
Desde Kilómetros por Sonrisas queremos felicitar a Antonio Blanco Frutos por completar esta media maratón y agradecerle que haya llevado nuestra iniciativa a una prueba con un componente social tan significativo.
¡Enhorabuena, Antonio! Por tu esfuerzo, por esos 21 kilómetros y por demostrar que también desde la línea de salida podemos contribuir a que el deporte llegue cada vez a más personas. ¡Seguimos sumando kilómetros por sonrisas!


