En una media maratón, los últimos kilómetros suelen ser los más exigentes. Las piernas acumulan el esfuerzo de toda la carrera, el reloj empieza a cobrar protagonismo y cada corredor intenta mantener el ritmo hasta la meta.
Pero Francisco Javier Pichardo encontró algo especialmente familiar durante ese tramo final de la XXVII Media Maratón Ciudad de Dos Hermanas “Tierra y Olivo”: el recorrido pasaba junto al EuroTaller de Dos Hermanas, una coincidencia que nuestro corredor no tardó en compartir con nosotros, acompañada de varios emojis de celebración. Y tenía motivos para estar contento, porque aquel domingo no solo había completado otra media maratón para Kilómetros por Sonrisas, había conseguido su mejor marca personal en los 21 kilómetros.
El pasado 25 de octubre, Francisco cruzó la meta con un tiempo oficial de 1 hora, 46 minutos y 8 segundos y cerró una semana intensa en la que las zapatillas apenas habían tenido descanso.
El mejor tiempo llegó después de recorrer tierra y asfalto
La Media Maratón “Tierra y Olivo” es una de las citas deportivas más reconocidas de Dos Hermanas, en la provincia de Sevilla. En su vigesimoséptima edición volvió a reunir a numerosos corredores dispuestos a completar los 21,097 kilómetros de una prueba que combina la competición con el descubrimiento del municipio.
A las 9:30 horas, los participantes tomaron la salida desde el Complejo Deportivo Municipal Los Montecillos, con la pista de atletismo Antonio Guzmán Tacón como punto de partida de una mañana que terminaría en el mismo recinto.
Francisco, con el dorsal 775, afrontó un trazado que le dejó muy buenas sensaciones. Según nos contó, el recorrido alternaba asfalto y caminos de tierra, con subidas y bajadas que obligaban a adaptar el ritmo a las características del terreno.
La carrera ofrecía así una experiencia distinta a la de las medias maratones completamente urbanas. No se trataba únicamente de mantener la velocidad sobre largas avenidas, sino de gestionar el esfuerzo en un itinerario variado. Y Francisco consiguió hacerlo mejor que nunca.
Su reloj registró 1:45:53, mientras que la clasificación de la organización reflejó un tiempo de 1:46:08, con un ritmo medio oficial de 5:01 minutos por kilómetro.
Más allá de esos quince segundos de diferencia entre ambos registros, lo verdaderamente importante era la noticia que él mismo nos transmitía: “Muy contento porque logré mi mejor marca personal en la distancia”, toda una satisfacción que explica mejor que cualquier clasificación lo que significó esta carrera para nuestro protagonista.
El dorsal 775, entre los 500 primeros de la general
La actuación de Francisco también quedó reflejada en las clasificaciones de la prueba. De los 1.685 corredores que consiguieron finalizar, nuestro representante ocupó la posición 483, situándose entre los 500 primeros participantes. Además, terminó 456.º entre los 1.439 hombres que completaron la carrera y alcanzó la 145.ª posición entre los 511 participantes de la categoría Veterano B.
Unos resultados que adquieren un significado especial al tratarse de su mejor registro personal en una distancia tan exigente, ya que, una media maratón no consiste únicamente en correr rápido, también requiere saber distribuir las fuerzas durante más de veinte kilómetros, afrontar los cambios de terreno y conservar suficiente energía para llegar a meta.
En esta ocasión, Francisco consiguió reunir todos esos elementos para completar una actuación de la que salió especialmente satisfecho. Y, por si fuera poco, tuvo ese pequeño guiño a nuestro proyecto cuando el trazado lo llevó junto al EuroTaller de Dos Hermanas en los últimos kilómetros.
Un momento que nos recuerda cómo la presencia de EuroTaller puede aparecer en las historias de Kilómetros por Sonrisas de las maneras más inesperadas, incluso formando parte del propio recorrido de una carrera.
Una semana que también dejó 253.406 pasos
Lo curioso es que Francisco no llegaba al domingo después de una semana precisamente tranquila. Además de preparar su participación en la Media Maratón, había estado involucrado en una iniciativa deportiva organizada por el grupo empresarial al que pertenece la compañía donde trabaja.
Se trataba de su tradicional concurso de pasos, una actividad que anima a los participantes a mantenerse activos y registrar sus desplazamientos a lo largo de varios días. Y Francisco se lo tomó muy en serio. Entre el 19 y el 25 de octubre, su contador acumuló nada menos que 253.406 pasos.
Conviene distinguir ese registro de actividad de la distancia oficial de la media maratón, ya que los pasos recorridos no se traducen automáticamente en kilómetros de competición, pero la cifra sí permite hacerse una idea del movimiento acumulado durante la semana. Y todavía faltaba el broche final.
Después de tantos pasos, Francisco completó los 21,097 kilómetros de Dos Hermanas, mejoró su marca personal y terminó entre los 500 primeros clasificados. No está nada mal para cerrar una semana deportiva.

Una carrera con protagonismo para todo el municipio
La edición de 2026 también estuvo marcada por las actividades que acompañaron a la competición. El día anterior, la organización celebró un “shakeout”, un encuentro de corredores impulsado por ALEA Running Social Club junto al Ayuntamiento de Dos Hermanas para compartir un entrenamiento suave, intercambiar experiencias y preparar la carrera en un ambiente distendido.
Además, la prueba contó con la colaboración de ASPACE Sevilla, que participó a través de su proyecto Agentes de Cambio, destinado a favorecer la participación activa de personas con parálisis cerebral en iniciativas de su comunidad.
La entidad dispuso de un punto de animación y avituallamiento durante el recorrido, sumándose así a una jornada en la que el deporte también sirvió como espacio de encuentro y participación.
Por su parte, Francisco volvió a aprovechar la carrera para representar a Kilómetros por Sonrisas, la iniciativa de Red EuroTaller y la Fundación Theodora que busca dar visibilidad y apoyo a la labor de los Doctores Sonrisa, quienes visitan a niños hospitalizados y acompañan a sus familias.
Su participación añade así otros 21,097 kilómetros a nuestro proyecto, esta vez con el aliciente de una nueva mejor marca personal y un recorrido que pasó junto a uno de los talleres de nuestra red.
La mejor marca no es el final: Itálica y Sevilla ya esperan
Cualquiera pensaría que, después de una semana con más de 253.000 pasos y una media maratón completada a ese ritmo, Francisco estaría pensando en tomarse las cosas con un poco más de calma. Pero su calendario dice justo lo contrario.
En el mensaje que nos envió tras la carrera ya adelantaba sus próximos desafíos: el Cross Internacional de Itálica, otras dos medias maratones y la Maratón de Sevilla.
Y, conociendo su entusiasmo por el running, tampoco descarta añadir alguna prueba más por el camino, unos objetivos de características muy distintas que muestran sus ganas de seguir disfrutando del deporte y descubriendo nuevos retos.
Para Kilómetros por Sonrisas, la noticia es más que positiva: Francisco tiene intención de seguir compartiendo sus carreras con nosotros y de llevar nuestro proyecto a nuevas pruebas durante los próximos meses.
De momento, nos quedamos con lo conseguido en Dos Hermanas: un dorsal 775, una 483.ª posición entre 1.685 finalistas, una mejor marca personal de 1:46:08 y una aparición inesperada de EuroTaller en el recorrido.
¡Enhorabuena, Francisco, por el magnífico resultado, por tu constancia y por seguir encontrando tiempo y energía para compartir tus desafíos con Kilómetros por Sonrisas! Nos alegramos especialmente de que hayas disfrutado tanto de esta edición de la Media Maratón “Tierra y Olivo”.


