Monte Salcedo no es una carrera para correr con el piloto automático. Sus 10 kilómetros combinan asfalto, tierra, grava y tramos de piedras, un recorrido de los que obligan a mirar bien dónde se pisa y a regular desde el principio. En esa prueba, con una sola vuelta al circuito y mucho terreno por gestionar, José Luis Arroyo Benito sumó una nueva participación para Kilómetros por Sonrisas.
La XXVIII Carrera del Monte Salcedo Memorial Javier Muela, celebrada el 6 de agosto de 2026, fue una cita de carácter autonómico incluida en el calendario de la Federación Cántabra de Atletismo. Una prueba popular, abierta a corredores federados y no federados, que reunió deporte, exigencia y ambiente local en torno a un recorrido de 10 kilómetros. Allí, José Luis añadió una nueva meta al proyecto y otros 10 kilómetros al contador solidario.
Una prueba de 10 kilómetros con terreno de verdad
El recorrido del Monte Salcedo planteaba una vuelta de 10 kilómetros con un perfil variado y exigente. El reglamento detalla que el trazado combinaba un 10% de asfalto, un 60% de pistas de tierra y grava y un 30% de tierra y piedras, hasta el punto de recomendar zapatillas de tacos, sobre todo en caso de lluvia, un tipo de carrera en la que no basta con mantener un ritmo constante. Hay que leer el terreno, adaptar la pisada, guardar fuerzas y saber sufrir cuando el camino se pone más incómodo.
La organización dispuso avituallamiento líquido a mitad de recorrido y al final de la prueba, además de seguro de accidente y responsabilidad civil para los participantes. Además, la entrega de dorsales se realizó antes de la salida y todos los atletas debían pasar por el control de cámara de llamadas en los minutos previos a la carrera.
10 kilómetros que ya cuentan para el proyecto
La participación de José Luis Arroyo Benito, con el dorsal 130, suma 10 nuevos kilómetros a Kilómetros por Sonrisas, la iniciativa de la Red EuroTaller junto a la Fundación Theodora en apoyo a la labor de los Doctores Sonrisa con niños hospitalizados.
Y eso es lo que hace especial cada una de estas carreras. Puede ser una prueba corta, una carrera de montaña, una popular urbana o un reto más largo. Lo importante es que cada dorsal compartido ayuda a que el proyecto siga avanzando, llegue a más gente y recuerde que el deporte también puede tener una dimensión solidaria.
En Monte Salcedo, José Luis completó una vuelta de 10 kilómetros por un recorrido con tierra, grava, piedras y desnivel y sumó una nueva parada al mapa de Kilómetros por Sonrisas. Otra línea de salida, otra meta cruzada y otra aportación al contador del proyecto.
¡Enhorabuena, José Luis, por completar una prueba tan exigente y gracias por sumar 10 kilómetros más a Kilómetros por Sonrisas!
