Las noches de invierno también forman parte del calendario de Kilómetros por Sonrisas. El pasado 24 de enero, la iniciativa solidaria sumó kilómetros en el Cross Nocturno Saxun “Villa de Sax”, una carrera muy especial que mezcla deporte, ambiente festivo y compromiso social en pleno corazón de Sax, en la provincia de Alicante.
En esta ocasión, los protagonistas runners fueron Luis Peñataro y Enrique González, quienes hicieron frente a los 8 kilómetros del recorrido urbano en una noche marcada por el frío, pero también por las ganas de correr y aportar su granito de arena a una causa solidaria. Ambos participaron luciendo la camiseta del equipo EuroTaller Theodora y convirtieron cada kilómetro en apoyo directo a la labor de los Doctores Sonrisa de la Fundación Theodora.
Cross Villa de Sax y KmXSonrisas
La prueba celebraba su 15ª edición y volvió a demostrar por qué se ha consolidado como una de las carreras más queridas del calendario popular de la zona. El Cross Nocturno Saxun “Villa de Sax” es ya toda una tradición y sirve como antesala deportiva a las fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Blas. Calles llenas de vecinos, cuartelillos abiertos y un ambiente festero muy especial acompañaron a los corredores durante toda la noche.
El circuito, con dos vueltas por el casco urbano y el centro histórico de Sax, no da tregua. Subidas, bajadas y tramos exigentes como la conocida “costera” ponen a prueba las piernas, más aún cuando el termómetro baja y el cansancio empieza a aparecer. Aun así, Luis y Enrique completaron la prueba y demostraron que, cuando se corre por algo más que una marca personal, el frío se afronta de otra manera.

Además, la carrera mantiene un marcado carácter solidario que forma parte de su esencia. Para recoger el dorsal, los participantes colaboran con Cáritas mediante la entrega de productos de higiene y limpieza y refuerzan ese espíritu de ayuda que encaja a la perfección con la filosofía de Kilómetros por Sonrisas, donde cada gesto cuenta y cada participación suma.
Iniciativa KmxSonrisas
Para Luis y Enrique, esta carrera fue una oportunidad más de unir deporte y solidaridad, de disfrutar del ambiente único de una prueba nocturna y de recordar que cada kilómetro recorrido con la camiseta azul tiene un destino muy concreto como transformarse en sonrisas en hospitales. Son kilómetros que no se quedan en el asfalto, sino que viajan hasta las habitaciones de niños y niñas hospitalizados, acompañados por los Doctores Sonrisa de la Fundación Theodora.
Carrera a carrera, kilómetro a kilómetro, la iniciativa sigue creciendo gracias a personas que deciden correr con un motivo añadido. No importa si es de día o de noche, si el recorrido es duro o el frío aprieta. Lo importante es estar, participar y sumar. Cada paso cuenta, cada kilómetro suma y cada carrera es una nueva oportunidad de ayudar.
¡Enhorabuena Luis y Enrique! ¡Nos vemos en la próxima carrera!
