A veces una media maratón no se mide simplemente en kilómetros, también se mide en cómo responde el cuerpo cuando el recorrido aprieta, en cómo cambia el ritmo cuando aparece el viento y, sobre todo, en la satisfacción de llegar a meta sabiendo que ese esfuerzo sirve para algo más. Eso fue lo que dejó la Media Maratón Fuencarral–El Pardo en su 41ª edición, celebrada el 15 de febrero de 2026 en Madrid, con un entorno muy reconocible para los corredores del norte de la ciudad y un trazado que volvió a recordar por qué esta prueba tiene fama de dura.
En esta ocasión, alrededor de dos mil participantes hicieron frente a los 21 kilómetros de la carrera en una mañana marcada por rachas de viento en varios tramos, un detalle que, en una distancia así, puede cambiarlo todo. Aun así, la carrera volvió a salir adelante con el ambiente típico de una prueba con tradición, de esas que reúnen a corredores habituales de Madrid y a gente que la incorpora al calendario precisamente por su carácter.
Pedro Lozano suma Kilómetros por Sonrisas
Entre los dorsales del día estuvo Pedro Lozano, quien con el 1645 y la camiseta del equipo EuroTaller Theodora, se colocó en la salida para completar una media maratón que no regala nada. No es una prueba para salir sin plan. Su perfil, con un desnivel acumulado que ronda los 400 metros, obliga a regular desde el principio, ya que el esfuerzo se va sumando y los cambios de ritmo se pagan.
La salida y la meta estuvieron en la calle Nuestra Señora de Valverde, y el itinerario fue enlazando calles y avenidas del distrito hasta abrirse hacia zonas más expuestas, donde el viento se nota más. El recorrido pasó por Isla Formosa, Afueras a Valverde, la avenida de Montecarmelo y Monasterio de El Escorial, antes de encarar la carretera de El Pardo a Fuencarral y la Madrid–El Pardo, para volver por la avenida del Cardenal Herrera Oria hacia el punto de llegada.
La Media Maratón Fuencarral–El Pardo estuvo organizada por la Agrupación Deportiva Marathon y la Asociación de Vecinos Valverde de Fuencarral, y forma parte de la Unión de Carreras de Barrio de Madrid, además de ser una de las primeras citas del calendario.
En lo deportivo, la victoria masculina fue para Fabián Blanco, que ganó con 1:09:12, mientras que en categoría femenina se impuso María Isabel Matarranz con 1:23:58.
Kilómetros por Sonrisas
Lo más importante de la participación de Pedro no está solo en completar la media maratón, se encuentra en lo que significó dentro de la iniciativa. Sus 21 kilómetros se sumaron al contador de Kilómetros por Sonrisas, el proyecto solidario impulsado por EuroTaller y la Fundación Theodora. La idea es que cada carrera tenga un valor añadido y que el esfuerzo personal sirva para apoyar una causa y para recordar que correr también puede ser una forma de acompañar.
Cuando alguien suma con Kilómetros por Sonrisas, cada kilómetro deja de ser únicamente un número y se convierte en un gesto de apoyo a los Doctores Sonrisa, que visitan a niños hospitalizados y a sus familias para llevar momentos de alegría, calma y alivio en días complicados.
Más KmxSonrisas
La Fuencarral–El Pardo volvió a demostrar por qué es una de las medias maratones con más carácter de Madrid. Y, al mismo tiempo, también dejó claro que cada dorsal puede representar algo más cuando se corre con un propósito.
Gracias a corredores como Pedro Lozano, el contador solidario de Kilómetros por Sonrisas sigue creciendo prueba tras prueba. ¿Te animas a sumarte? Elige tu próxima carrera, pide tu camiseta de EuroTaller Theodora y empieza a sumar Kilómetros por Sonrisas.
¡Enhorabuena, Pedro! ¡Nos vemos en la próxima carrera!
