Hay encuentros que alegran una carrera, aunque duren apenas unos segundos. Pedro Lozano vivió uno de ellos mientras disputaba la Media Maratón de Fuenlabrada, cuando otro participante lo adelantó luciendo una camiseta que conocía perfectamente: la del equipo EuroTaller Theodora. “Hace ilusión ver que te adelantan con esa camiseta”, nos contó después de la prueba.
Una anécdota que cobra todavía más valor cuando descubrimos que aquella era su segunda competición del fin de semana. Solo un día antes, Pedro había estado corriendo entre las rocas y los senderos de La Pedriza, participando en el XXIII Cross al Yelmo.
Dos carreras, dos escenarios muy distintos y cerca de 37 kilómetros en apenas 24 horas para Kilómetros por Sonrisas, toda una combinación de montaña y asfalto que terminó dejando una historia tan deportiva como especial.
Sábado: 800 metros de desnivel y un desafío entre montañas
El primer reto esperaba el sábado 17 de octubre, en Manzanares el Real, a los pies de uno de los paisajes más reconocibles de la Sierra de Guadarrama.
Allí se celebró la vigesimotercera edición del Cross al Yelmo, organizado por el Club de Montaña La Pedriza del Manzanares. Una competición que no se caracteriza precisamente por ofrecer un recorrido cómodo: aproximadamente 15,6 kilómetros y 800 metros de desnivel positivo, con fuertes subidas y descensos técnicos.
La salida se dio a las 10:00 horas desde la Plaza del Pueblo. A partir de ahí, los corredores tuvieron que abrirse paso por la Garganta de la Camorza, Canto Cochino y la zona del Refugio Giner, antes de afrontar la subida hacia el Collado de la Dehesilla y la Pradera del Yelmo, el punto más alto del recorrido. Después llegó el descenso por la Senda de la Rinconada, atravesando la Gran Cañada hasta regresar a Manzanares el Real.
El Cross al Yelmo tenía, además, su propio gesto solidario. La organización solicitó a los participantes la aportación de un kilo de alimentos no perecederos, destinado a una asociación local. Una vez superado el recorrido de montaña, lo lógico habría sido reservar el domingo para recuperar fuerzas, pero Pedro tenía otros planes.
Domingo: de los senderos de La Pedriza al asfalto de Fuenlabrada
A la mañana siguiente, las montañas quedaron atrás. El nuevo destino fue Fuenlabrada, donde se celebraba la XXVIII Media Maratón, una prueba urbana con un circuito homologado por la Real Federación Española de Atletismo.
A las 10:00 horas, los participantes tomaron la salida desde el recinto de la Universidad Rey Juan Carlos, en las inmediaciones del Estadio Raúl González Blanco. Esta vez, Pedro cambió los senderos de montaña por 21,097 kilómetros de asfalto, distribuidos en dos vueltas por diferentes calles del municipio madrileño.
Con el dorsal 255, completó la media maratón en 1:49:37 de tiempo oficial y 1:49:26 de tiempo neto, a un ritmo aproximado de 5:11 minutos por kilómetro, un resultado que adquiere mayor relevancia teniendo en cuenta el esfuerzo acumulado durante la jornada anterior. Pero, en medio de aquella carrera, Pedro vivió un momento que quiso compartir especialmente con nosotros.
Una camiseta conocida y una coincidencia que nos hace ilusión
Mientras recorría las calles de Fuenlabrada, Pedro fue adelantado por otro corredor que llevaba la camiseta del equipo EuroTaller Theodora. Fue algo tan sencillo como reconocer unos colores familiares entre los participantes, pero suficiente para arrancarle una sonrisa. Y aquí aparece una coincidencia especialmente curiosa.
Ese mismo domingo, Antonio Blanco Frutos también participó en la Media Maratón de Fuenlabrada, donde completó los 21 kilómetros en 1:45:46 de tiempo neto y sumó una nueva participación para Kilómetros por Sonrisas.
¿Pudo ser Antonio el corredor que adelantó a Pedro? Es una posibilidad, aunque no tenemos confirmación de que se tratara de él. Lo que sí sabemos es que ambos compartieron competición y contribuyeron a una misma iniciativa solidaria.
La anécdota demuestra que cada vez resulta menos extraño encontrar a otros corredores vinculados a este proyecto en una prueba popular. A veces conocemos sus nombres, otras simplemente reconocemos la camiseta. Y precisamente por eso Pedro quiso compartir aquel pequeño momento con el resto del equipo.

Un fin de semana en el que el deporte ayudó por partida doble
La participación de Pedro tuvo también la particularidad de coincidir con dos acontecimientos deportivos que incorporaban sus propias iniciativas solidarias. En el Cross al Yelmo, la recogida de alimentos no perecederos se destinaba a una asociación local.
Por su parte, la Media Maratón de Fuenlabrada dedicó la recaudación íntegra de las inscripciones al desarrollo de proyectos para facilitar el acceso al deporte a personas con diversidad funcional del municipio.
Dos acciones diferentes que acompañaron a Pedro durante un fin de semana en el que también siguió colaborando con Kilómetros por Sonrisas, la iniciativa de la Red EuroTaller y la Fundación Theodora que apoya y da visibilidad al trabajo de los Doctores Sonrisa, que acompañan a niños hospitalizados y sus familias mediante actividades que llevan humor, juego y cercanía a los hospitales.
Con sus dos participaciones, Pedro incorporó cerca de 37 kilómetros más al recorrido colectivo del equipo EuroTaller Theodora, una aportación que demuestra que no hace falta elegir entre montaña y asfalto, ni entre distintas iniciativas solidarias, cuando se tiene la oportunidad de colaborar con todas ellas.
Dos fotografías y un fin de semana difícil de olvidar
Pedro nos envió dos fotografías acompañadas de un mensaje breve: una del Cross al Yelmo y otra de la Media Maratón de Fuenlabrada.
Detrás de esas imágenes había bastante más que dos competiciones consecutivas. Había una exigente carrera de montaña, una media maratón al día siguiente, casi 37 kilómetros completados y un encuentro inesperado con una camiseta que le hizo especial ilusión reconocer.
Una pequeña historia que encaja perfectamente con el espíritu de Kilómetros por Sonrisas, donde cada corredor aporta sus kilómetros, pero también sus experiencias, sus recuerdos y las ganas de seguir formando parte del equipo.
¡Enhorabuena, Pedro! Por completar este doblete de montaña y asfalto, por seguir participando en nuestra iniciativa y por compartir esos pequeños detalles que hacen tan especial el running. ¡A ver si en la próxima carrera te encuentras con muchas más camisetas de Kilómetros por Sonrisas y el equipo EuroTaller Theodora!
