El 22 de febrero de 2026, Carcastillo (Navarra) tuvo uno de esos domingos en los que el pueblo se transforma. A las 10:00 comenzó la Larrate Trail, una carrera que ya no es “una más” en el calendario, tiene recorrido, ambiente y esa mezcla de pueblo y trail que engancha a quien se enfrenta a cada recorrido. En esta edición, Cristian Pascual Fonseca, con el dorsal 108, sumó sus kilómetros a Kilómetros por Sonrisas corriendo la distancia de 11 km.
Una carrera que nació entre amigos
Larrate Trail empezó como empiezan muchas cosas buenas, con un grupo de amigos con ganas de montar algo en su casa y hacerlo bien. En Carcastillo, José Ángel Ramírez, Fran Castillo, Alfredo Gasca y Manuel Prieto fueron los que empujaron el proyecto desde el inicio, con una idea que hoy ya es casi su sello, que en meta hubiera cañero desde la primera edición.
Según cuentan, vino de 2017, cuando José Ángel corrió la Roncesvalles–Zubiri y se quedó muy marcado por el ambiente de llegada, con fiesta, gente animando y esa sensación de “esto es lo que hace especial una carrera”. En 2018, durante un entreno, se cruzó con Fran Castillo y empezaron a darle vueltas a hacer una carrera en Carcastillo. Luego se fueron sumando más manos y entre reuniones y muchas horas de curro salió adelante la primera edición.

De 2019 a hoy
La Larrate Trail arrancó el 17 de febrero de 2019 con recorridos de 17 km y 10 km donde se muestra el entorno del llano de Larrate y las vistas hacia las Bardenas Reales, con un ambiente muy “de pueblo” y un símbolo que se quedó desde el primer día como es el cañero en meta (y hasta alguna anécdota curiosa, como un tigre de peluche en el recorrido). Desde entonces, la prueba creció rápido. En 2020 fue Campeonato Navarro y en 2021 se celebró en verano con más participación. En 2022 entró como puntuable en la Copa Navartrail, mientras que en 2023 aguantó incluso una edición muy fría. Ya en la edición de 2024 volvió a acoger el Campeonato Navarro y ya en 2025 fue clasificatoria para el Campeonato de España, al reunir cerca de 300 corredores y tres distancias.
Durante la edición de este año, Cristian corrió la distancia de 11,05 km y 350 m+, un recorrido que empezaba suave con un tramo urbano pero que pronto se endurecía con una subida fuerte hacia las Antenas (con rampas de hasta el 28%) y bajadas técnicas entre árboles. Además, la carrera va alternando pista y sendero con sube y bajas, pasando por puntos ya clásicos como la Cueva de los Rabosos (km 6), el Mirador de Fígarol (km 8) y la bajada por la senda de la Atalaya, antes de volver por pista y tramo urbano hasta meta.
Kilómetros por Sonrisas
Más allá del cronómetro, la carrera tuvo también el punto solidario. Los kilómetros de Cristian se sumaron a Kilómetros por Sonrisas, la iniciativa de EuroTaller y la Fundación Theodora que busca que cada participación tenga un extra de sentido como es apoyar la labor de los Doctores Sonrisa, que acompañan a niños hospitalizados y a sus familias para llevarles momentos de respiro y alegría.
Y al final, este tipo de carreras tienen eso. Corres por ti, por el ambiente, por el reto y, si además sumas por una causa, mejor todavía. Carcastillo volvió a demostrarlo el 22 de febrero y Cristian puso sus 11 km al servicio de una sonrisa más.
¡Enhorabuena, Cristian! ¡Nos vemos en la próxima carrera!
