La carrera de Iván Morales Martín se puede contar de una forma poco habitual: ocho salidas, ocho recorridos y un reloj que volvía a ponerse en marcha cada hora. No eran ocho pruebas diferentes, sino ocho oportunidades para hacer frente al mismo circuito, recuperar fuerzas y decidir si todavía quedaba energía para seguir adelante.
Ese fue el desafío que afrontó el pasado 18 de septiembre de 2026 en la Backyard Ultra Platja d’Aro, celebrada en el entorno de Castell d’Aro, Platja d’Aro y S’Agaró, en Girona. Con el dorsal 192, Iván completó ocho vueltas y un total de 53,7 kilómetros, que ahora se incorporan al recorrido solidario de Kilómetros por Sonrisas.
Y aunque esta historia tiene un protagonista propio, en las fotografías aparece también una cara conocida para el equipo EuroTaller Theodora: Marco Bernal, cuyo enorme reto en esta misma carrera ya contamos hace unos días.
Una carrera en la que cada hora empieza de cero
La Backyard Ultra tiene una particularidad que la diferencia de prácticamente cualquier otra competición de resistencia: no existe una distancia final establecida para todos los participantes. Cada corredor debe completar un circuito de 6,706 kilómetros en menos de 60 minutos y estar preparado para comenzar otra vuelta exactamente a la hora siguiente.
Quien no llega a tiempo, queda fuera. Quien lo consigue dispone de los minutos restantes para descansar, comer, hidratarse o prepararse antes de escuchar una nueva señal de salida. Así continúa la competición hasta que solo queda una persona capaz de completar una vuelta más en solitario.
El trazado de Platja d’Aro, con aproximadamente 23 metros de desnivel positivo por vuelta, podía parecer asequible sobre el papel. Pero repetirlo una y otra vez cambia por completo la exigencia. Lo que al principio resulta cómodo puede empezar a complicarse cuando se acumulan los kilómetros y los descansos se hacen más necesarios.
En el caso de Iván, el reto terminó después de ocho vueltas completadas, con más de 53 kilómetros recorridos. Su ficha de resultados recoge también un registro de 57:45, correspondiente al tiempo de una vuelta, una cifra que pone de manifiesto lo ajustado que puede llegar a ser el margen de 60 minutos establecido por la organización.
Dos dorsales y una fotografía que merece otra historia
La imagen de Iván junto a Marco Bernal permite recuperar una de las participaciones más llamativas que ha dejado recientemente Kilómetros por Sonrisas.
Marco, con el dorsal 210, alcanzó las 23 vueltas y los 154,23 kilómetros en esta misma Backyard Ultra. Su experiencia ya tuvo su propio espacio en el blog, donde contamos cómo afrontó una competición marcada por la resistencia física, la concentración y las emociones acumuladas durante tantas horas de esfuerzo.
Ahora toca detenerse en el dorsal 192, ya que, aunque ambos participaron en la misma prueba, cada uno tuvo su propio recorrido. Iván completó ocho vueltas y Marco llegó hasta las 23. Dos distancias diferentes que tienen algo importante en común como son los kilómetros de ambos para Kilómetros por Sonrisas.
La fotografía reúne así a dos participantes del equipo EuroTaller Theodora que encontraron en una de las modalidades más exigentes del atletismo popular otra ocasión para correr por una causa solidaria.
Para Kilómetros por Sonrisas, además, esos 53,7 kilómetros tienen un destino muy concreto como es seguir dando visibilidad a la iniciativa de Red EuroTaller junto a la Fundación Theodora, que apoya la labor de los Doctores Sonrisa con niños hospitalizados y sus familias.
El dorsal 192 también tiene su sitio
La participación de Iván añade otro nombre a la historia de Platja d’Aro dentro de Kilómetros por Sonrisas. Una prueba, dos corredores del equipo y dos experiencias que merecen contarse por separado.
Esta vez, el protagonismo es para Iván Morales Martín, que tuvo que regresar ocho veces al punto de salida para completar sus 53,7 kilómetros.
¡Enhorabuena, Iván, por aceptar un reto tan exigente, por el esfuerzo de cada una de esas ocho vueltas y por hacer que el dorsal 192 también tenga su sitio en el recorrido de Kilómetros por Sonrisas!
